jueves, 5 de julio de 2012


OTRA CAMPAÑA CONTRA EL CONSUMIDOR
DOMINICANO EN INTERNET

Una vez más, algunas organizaciones de comerciantes han vuelto a promover, sin ningún tipo de tapujos, una campaña de opinión pública que persigue perjudicar a los consumidores, instigando a las autoridades a que graven las compras menudas que se realizan por internet.
Es una campaña oportunista, pues trata de "sensibilizar" a las autoridades para que eliminen la excepción del ITBIS a las compras por internet cuyo valor FOB es menor a US$200, en momentos en que se espera que el país se aboque a una nueva reforma fiscal para tratar de solventar el déficit público.
Pero, además, es una campaña mentirosa, porque se vale de recientes informaciones ofrecidas por la empresa emisora de tarjetas de créditos líder en el mercado nacional sobre los montos de todas las compras transadas en moneda extranjera durante el año pasado.
Se quiere hacer creer que las compras por internet exentas del ITBIS exceden los US$730 millones, cuando lo cierto es, y ellos lo saben, que esas compras no llegan a los US$100 millones anualmente.
Pero la mentira más grande y desvergonzada es la afirmación de esos líderes comerciales, en el sentido de que esas compras por internet parcialmente exentas, que realizamos miles de consumidores dominicanos, constituyen una "competencia desleal", en perjuicio de sus negocios. 
Y dijo "parcialmente exentas", porque si bien es cierto que no están gravadas por el ITBIS, Aduanas les aplica una tasa en función del peso de la mercancía importada.
Quien compra por internet algún artículo o bien en el extranjero, no sólo paga el "manejo y envío" que cobra el vendedor, sino también un cargo por libras al transportista, el "servicio DGA", como se expresa en algunas facturas; sin olvidar que algunos transportistas cobran un "cargo por combustible", además de una "membrecía anual".
El pasado viernes pagué, por adelantado, el "servicio de desaduanización" y su respetivo ITBIS por unos libros que compre en el exterior, cuyo valor FOB excede el exento, pero que habiendo llegado al país hace diez días, el transportista tomó una semana en la Aduana para confirmar "que los libros no pagan" impuestos, y poder ofrecerme el monto que debía abonar para su retiro. El tiempo de espera a que una mercancía llegue y se nos despache, es también un "costo" asociado a la opción de comprar por internet, pero que los consumidores asumimos en forma racional y voluntaria.
Si cada vez más dominicanos compran por internet es porque la oferta local no les satisface, ya sea por precio, por calidad o por variedad. Y en vez de pretender castigar a los consumidores, los comerciantes deberían empeñarse en mejorar sus inventarios y no fantasear con una inexistente "competencia desleal". 
Cuando uno compra algo por internet, no "compite deslealmente", simplemente busca mejores opciones, en términos de variedad y calidad, y, también y sobre todo, de precio. Comprar por internet es, en muchas ocasiones, un "respiro" y un "alivio" ante tanta mercancía mala y cara. Y si eso es "competencia desleal" con el comercio local, pues que viva mil veces y se eternice.
Por esto, los consumidores que compramos por internet debemos constituir un frente sólido en contra de las pretensiones de algunos de los líderes del comercio local que pretenden perjudicarnos, para ellos seguir abusando con sus precios, con su pésima o inexistente garantía, su mal servicio y su escasa variedad de productos. El comerciante o importador que no pueda competir, el que no quiera renovarse y adaptarse a los nuevos retos, que cambie de actividad, pues, finalmente, el capital se mueve donde encuentra mayor rentabilidad, en este "capitalismo salvaje" e inhumano en el que vivimos.

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